Tercera Edad y salud bucal: el dentista es el mejor aliado

Tercera Edad y salud bucal: el dentista es el mejor aliado

La Tercera Edad es una etapa de la vida que requiere de atenciones de salud especiales. Y las encías y los dientes no son ajenas a esta circunstancia. El desgaste que afecta en general a todo el organismo debido a la edad también tiene afección sobre la dentadura y la situación de la encía.

Conforme envejecemos, nos volvemos más propensos a desarrollar caries u otras enfermedades como la gingivitis o la periodontitis.

A estas enfermedades, las más comunes de la boca en la Tercera Edad, hay que sumar la xerostomía, caracterizada por la disminución en la producción de saliva debido a algunas patologías y el uso de medicamentos. Del mismo modo, hay otras enfermedades como la diabetes que pueden influir en la salud bucodental.

Estas patologías pueden evitarse, como casi todo, manteniendo hábitos preventivos de higiene desde que somos jóvenes. Fundamentalmente, los siguientes:

-Cepillado regular. Se trata de la recomendación más extendida en todas las fases de desarrollo del individuo. Es esencial mantener un hábito de cepillado a lo largo de toda la vida, y muy especialmente a partir de la adolescencia, de tres veces al día con pasta dental fluorada. En el caso de los ancianos, lograremos con ello no sólo evitar la disminución del flujo de saliva, sino también prevenir la descalcificación que está detrás del deterioro de las piezas. En el caso de las personas mayores, se recomienda que el cepillo sea de cerdas suaves.

-Cuidado de las dentaduras postizas. Se tiende a pensar erróneamente que las prótesis dentales no necesitan cuidado. Nada más alejado de la realidad: las dentaduras postizas precisan la misma higiene que los dientes naturales, ya que las bacterias las atacan del mismo modo. Si pueden cambiar los productos de limpieza, ya que los habituales para las piezas dentales naturales pueden resultar muy abrasivos para las dentaduras. Asimismo, debe optarse por enjuagues adaptados a este tipo de prótesis.

-Visita regular al dentista. Tan importante como mantener los hábitos de cepillado y cuidado de las prótesis es respetar un régimen de visitas regular al dentista. “Las consultas para personas mayores -explica el doctor Hermenegildo Fernández, director médico de Heferdent– deben realizarse con una regularidad mayor, al menos dos veces al año, ya que, conforme la edad va avanzando, los nervios de los dientes pierden sensibilidad, y es más difícil percibir el dolor provocado por las enfermedades bucales. Es por ello que la aportación del dentista puede ser esencial para diagnosticar a tiempo posibles afecciones en la boca”.